¿Tiene dificultades para fabricar compuestos de calidad? La malla de fibra de vidrio suele ser muy pesada y gruesa. La superposición de múltiples hebras en cada unión provoca un grosor excesivo en las mismas. El resultado final de los compuestos no es del todo satisfactorio.
La malla laminada es un excelente sustituto de los productos existentes. De hecho, gracias a sus numerosas ventajas, se ha convertido en un sustrato ideal para nuevos productos compuestos.
La tela de tejido laminado es muy ligera; su peso mínimo puede ser de tan solo unos gramos. Esto permite ahorrar un gran porcentaje de materia prima.
Los hilos de trama y urdimbre se superponen, y el grosor de la unión es prácticamente el mismo que el del propio hilo. El grosor de toda la estructura es muy uniforme y muy fino.
Debido a que la estructura está unida con adhesivo, el tamaño es fijo y conserva su forma.
Existe una amplia gama de opciones de materiales para la malla, como fibra de vidrio, poliéster, fibra de carbono, etc.
Existen muchos tamaños disponibles para las telas de camuflaje, como 3*3, 5*5, 10*10, 12,5*12,5, 4*6, 2,5*5, 2,5*10, etc.
Lo más importante es que la malla laminada es rentable. Su producción con maquinaria altamente automatizada, el bajo consumo de materia prima y la menor inversión en mano de obra la convierten en una opción muy ventajosa en comparación con las mallas tradicionales.
Fecha de publicación: 30 de abril de 2020